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15 hábitos para tener un hogar ECO

¡Cada acción contribuye a lograr el objetivo!

Si quieres que tu casa sea más ecológica y saludable solo basta con cambiar pequeños detalles y hábitos de tu día a día.

Aquí encontrarás algunos tips que te ayudarán a ponerte la capa verde y enseñar con el ejemplo a los más pequeños del hogar.

Por Marsha Díaz, directora de AR Magazine

COMENCEMOS

Purifica el aire con plantas

Según un estudio de la NASA, las mejores plantas para limpiar el aire de tu casa son espatifilios, palmera de bambú, lengua de tigre y ficus. Así que, apuesta por ellas. Puedes crear un auténtico pulmón verde reuniendo varias en un rincón. Que sea luminoso, pero sin luz directa, para que sean más efectivas. Colócalas a varias alturas y juega con sus tamaños.

Utiliza bombillas Led

 Cambiar todas las bombillas por bombillas led es una de las maneras más sencillas de ahorrar electricidad. Una bombilla de led de 14 W equivale a una de bajo consumo de 20 W y a una incandescente de 100 W. Una bombilla led tiene una duración aproximada de 70.000 horas. Y aunque su precio es elevado, duran más y no contienen tóxicos que sí tienen las de bajo consumo.

Regula el aire acondicionado

Regula bien los grados del aire acondicionado. ¿Sabías que un grado menos en el aire acondicionado representa un 10% más de consumo energético? Así que intenta colocar la temperatura por encima de 20°.

Desconecta los electrodomésticos

Apaga el televisor y el resto de los aparatos de la casa que se quedan con el piloto encendido, porque aunque ellos estén apagados, siguen consumiendo electricidad. ¿El truco para evitar esta fuga de energía? Colocar una regleta con interruptor y apagarlo de noche o cuando no los uses.

Verifica los grifos

¡Ni una gota perdida! No dejes que ningún grifo de tu casa pierda agua. Arréglalo cuanto antes. Una gota por segundo supone 30 litros de agua al día. Y lo mismo pasa con la cisterna del inodoro. Solo un hilo de agua es un despilfarro de 12 litros cada hora. Si lo piensas es una barbaridad.

Compra local y según la temporada

Las frutas y verduras de temporada son más sabrosas y más baratas. Además, no han tenido que viajar desde el otro lado del planeta, lo que genera 1.700 veces más emisiones de CO2 que si recorren unos kilómetros por carretera. Además esto avorece a los agricultores de tu zona: puedes buscar mercados donde compras directo a los productores y otras iniciativas km 0.

No tires el aceite

Y mucho menos por el desagüe, ya que desde tu sumidero llega al mar y es muy contaminante. En función de lo que hayas cocinado puedes usarlo en más de una ocasión. Es muy práctico tener una botella a mano para acumularlo y luego llevarlo al punto limpio para reciclarlo como debe ser.  Yo lo uso también para encender los carbones en el asado.

Compra en grande

Bebidas, detergentes, etc. Los envases pequeños generan más residuos que los grandes. Y, además, suelen ser proporcionalmente más caros. Tenlo en cuenta cuando vayas a comprar y, siempre que tu despensa te lo permita, apuesta por la talla grande. Contaminas menos y ahorras. Dos en uno.

Ahorra energía en la cocina

Ahorra energía en la cocina con gestos aparentemente sencillos como ajustando el tamaño de los recipientes al de los fuegos o tapando la cazuela mientras cocinas para que no se escape el calor. La olla exprés, por su lado, es ideal para las cocciones más largas ya que cocina en la mitad de tiempo. Y en cuestión de placas, las de inducción consumen un 20% menos de electricidad que la vitrocerámica convencional.

Usa recipientes de vidrio

Los recipientes y tuppers de vidrio no cambian el sabor de los alimentos ni desprenden partículas. A la hora de envolver, no uses papel de aluminio y menos plástico, pues son un residuo muy contaminante, así que busca alternativas. Ahora hay bolsas especiales reutilizables para bocadillos fáciles de lavar. ¡Hay modelos muy lindos!

Compra electrodomésticos A+++

Los aparatos eficientes son siempre la mejor elección. De entrada son más caros, es verdad, pero a la larga el ahorro de energía que representan compensa. Además, contaminan menos.

Ubica bien tu nevera

Para que tu nevera no trabaje de más, evita ponerla cerca de una fuente de calor ni dejes la puerta abierta innecesariamente. Espera que los alimentos se enfríen antes de meterlos en la refri.

No descongeles bajo el grifo

No es correcto descongelar los alimentos bajo el grifo. Lo más sano, para respetar la cadena de frío, es ponerlos en la nevera la noche antes para que se descongelen. Así aseguras su frescura y no desperdicias.

Dí bye bye a la secadora

Según Greenpeace, las secadora emiten cerca de 300 kilos de CO2 al año, a la vez que gasta unos 40 kWh. Con el clima que tenemos lo de tener secadora, en la mayoría de casos, no es imprescindible. Así que siempre que puedas tiende al aire libre (o dentro de casa), esto te ayuda también a reducer la cantidad de ropa que require planchado.

Ahorra cuando vayas al baño

Para ahorrar agua en las descargas del inodoro, introduce una botella de soda con agua en el tanque, así cada vez que bajes la cadena estarás ahorrando el equivalente a la botella, sin afectar su funcionamiento.